YO NO QUIERO MÁS «MARADONAS»
Yo no quiero un fútbol infantil que busque «maradonas» en cada niño. Más bien, todo lo contrario. No quiero «maradonas» en mi escuela ni niños que no sean niños y jueguen como niños antes de convertirse en hombres que se comporten como hombres (o niñas que se conviertan en mujeres).