¿Para qué utilizar juegos con el balón en la mano, en el entrenamiento o la enseñanza del Fútbol que se juega con los pies? Aquí en esta nota, te explicamos porqué y qué utilidades tienen.
“El sujeto interacciona en un ESPACIO, con el BALÓN que ha de dominar, ante unos OPONENTES a los que hay que superar con la ayuda de unos COMPAÑEROS con los que conviene cooperar. Todo bajo las condiciones que establece un REGLAMENTO de juego”
La definición anterior, aunque pueda servir para el Fútbol, no es exclusiva de dicho deporte. Es una descripción que bien podría aplicarse a otros deportes de equipos como el balonmano, el baloncesto, hockey o fútbol americano. El hecho de ser una definición compartida por todos esos deportes tiene mucho que ver con los elementos que componen el fútbol y que son al mismo tiempo, integradores de otras modalidades. Esos elementos son conocidos con el nombre de estructurales o formales. Su importancia en la funcionalidad del deporte es crucial. Modificarlos implica cambiar la lógica del juego.
Podemos decir que la lógica del fútbol y de los deportes de equipo viene definida por la presencia de los elementos estructurales del juego. A partir de estos, el estudio de los deportes de equipo han concluido la existencia de conceptos como el ciclo de juego, los principios, roles y alternativas de intervención, medios, etc. Desde un punto de vista genérico, todos los deportes de equipo mencionado tienen una alternancia de fases de ataque y de defensa a tenor de disponerse del móvil o no. Cuando un equipo tiene el balón, tiene la posibilidad de anotar, de conquistar un espacio progresando hacia la meta o conservarlo hasta que aparezca una mejor oportunidad de progresar o conseguir el tanto.
Desde un punto de vista más específico, cada deporte conllevará el dominio de unas destrezas o medios técnico tácticos más particulares. Así por ejemplo en fútbol, anotar tantos requerirá golpear el balón con los pies con fuerza y precisión mientras que en baloncesto será un lanzamiento hacia el aro con una técnica muy particular. En balonmano el bote del balón requerirá un patrón muy especializado con notables diferencias a esa misma habilidad de botar el balón en baloncesto, donde las características de tamaño, peso y bote del balón demandarán movimientos distintos. Estas diferencias técnicas, también condicionan la lógica de juego por la dificultad que conllevan ciertas acciones respecto a otras y que suponen una graduación de menor a mayor riesgo que el jugador tomará en cuenta.
Así pues, entre los diferentes deportes de equipo existen diferencias en cuanto al grado de especialización de las habilidades técnicas pero al mismo tiempo afinidades que tienen que ver con su lógica funcional. Similitudes tácticas que en una fase de iniciación deportiva pueden ser aprovechadas para el desarrollo de algunos contenidos. La movilización del balón con las manos es un medio para aprovecharse de la facilidad perceptiva de poder levantar la mirada mientras se mantiene la posesión del móvil controlada.

Hace más de diez años que empleamos este tipo de juegos donde los alumnos movilizan el balón con las manos en lugar de con los pies, en una fase introductoria de la sesión. A menudo, la tarea se verá posteriormente en la parte final de la sesión jugándose entonces con los pies y su contenido será el principal a desarrollar en la misma, pero la proponemos en un primer momento de esta forma para que a los alumnos se les facilite la comprensión global del juego.
Obviamente que la toma de decisiones se verá afectada por el uso de un segmento corporal u otro ya que con el pié es difícil ejecutar pases en determinadas trayectorias, por encima de un oponente por ejemplo, pero la idea en principio es que los alumnos conozcan las posibilidades espacio-temporales de ciertas reglas. Entender la importancia por ejemplo de orientarse en el espacio, de situarse en anchura o realizar una fijación es bastante más sencillo que si tenemos que estar con la mirada en el balón para no perder su control. Especialmente en las primeras edades donde aun no somos tan capaces de movilizar el móvil con la mirada dirigida al entorno.
Además de las mencionadas ventajas, la utilización de estos juegos con grupos de más nivel, incluso de élite, también tiene una función recreativa, rompiendo con la dinámica o la rutina habitual. Son juegos que suelen motivar a los jugadores y que por tanto, se constituyen en un aliciente en nuestros entrenamientos.

Los recursos para la confección de estos juegos son prácticamente los mismos que para el diseño de juegos de fútbol. La modificación de los elementos estructurales en cuando a espacio, metas, balón, y número de componentes de los equipos. Sin embargo, conviene introducir ciertas reglas adicionales en función del contenido a trabajar que facilitarán el desarrollo de los contenidos que se pretenden enseñar y al mismo tiempo, evitarán algunas contingencias propias de jugar el balón con las manos sin estar acostumbrados.
Por el momento, no entraremos en el diseño de este tipo de tareas, y sirva esta nota para introduciros en el tema, que desarrollaremos en el siguiente mes con un artículo que entre de lleno en el diseño de algunos juegos con la mano.
JUAN A. GALLARDO BUENO.





