«Jugar es un valor muy potente para cada escuela. Creemos que el principal. Los niños que juegan aprenden. Las familias cuyos hijos juegan, crean menos conflictos además. Jugar genera satisfacción. Toda nuestra organización tiene que perseguir por tanto, que su estructura permita, favorezca ese «jugar», creando equipos con criterios de accesos, de desarrollo que fomenten el juego. Cuando estos aspectos no se cuidan, el resto de áreas tienen muy difícil cumplir con su labor». Desmarca tu Escuela, Jugando. Gallardo, 2020.
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