VARIABILIDAD VS REPETICIÓN

Una de las imágenes que más evocan al entrenamiento de niños en fútbol, es precisamente la de una fila de niños esperando a realizar una serie de ejercicios que repetirán un número de veces determinadas. Al margen de lo que supone la fila, respecto a la reducción del tiempo motor, ¿es tan útil como pensamos la repetición de un mismo ejercicio?

Niños esperando su turno para realizar un ejercicio.

En respuesta a esa pregunta, el profesor Paco Seirulo nos refería al mito de Sísifo y decía lo siguiente:

«Os contaré una pequeña historia. Sísifo era un Dios que era joven y se creía muy listo. Actuaba a espaldas de los grandes Dioses. Y entonces le dijeron estos Dioses, «¡Te vas a enterar Sísifo!». «Te voy a hacer lo siguiente: No morirás nunca. Pero vas pasar toda tu vida agarrando esta piedra tan grande y la vas a estar empujando y subiendo a aquella cuesta que está allí». Ese fue el castigo que le pusieron. Llegaba arriba, cuando llegaba soltaba la piedra, una y otra vez. Y otra vez volvía a subir la piedra hasta arriba y cuando llegaba arriba, la soltaba y otra vez caía. Es decir, siempre estaba repitiendo. Le castigaron los Dioses a repetir la misma tarea durante toda su vida. Que mayor castigo que la repetición. Y creemos que la repetición es la que te va a hacer aprender, y no es así, es la variación». Paco Seirulo, 2021*.

*(Paco Seirulo, en una conversación en directo para el Grupo Ekipo, al ser preguntado por la necesidad de las tareas analíticas en el Fútbol Formativo).Enlace aquí:

Por otro lado, el profesor Rubén Rossi decía en una reciente aparición en el canal ESPN, «lo que hay que desarrollar son hábitos creativos, no hábitos rutinarios». Ambos referentes serían más que suficientes para dejar lista la cuestión pero es difícil abandonar el hábito arraigado por décadas en el fútbol infantil. Muchas generaciones de entrenadores han aprendido a realizar su trabajo o a entender su rol, precisamente con este tipo de métodos analíticos. Por eso, nunca son suficientes los razonamientos en favor de la necesidad de ofrecer estímulos variados.

Merece la pena escuchar la plática completa del profesor Seirulo, que hemos enlazado en esta nota, porque a lo largo de toda su disertación, nos invita una y otra vez a dejar a un lado la monotonía, la repetición una y otra vez de un ejercicio determinado u otro. Quienes ya conocen nuestras ideas y han leído cuales son nuestros FUNdamentos, tienen multitud de argumentos en favor de aprender a jugar, en la incertidumbre que le es propia a este tipo de deportes, en concreto el fútbol.

Las ciencias, cada día aportan mayores evidencias sobre cómo el cerebro es capaz de generar nuevas sinapsis neuronales a partir de actividades que supongan un refuerzo emocional para el mismo. Es decir, la presencia de la emoción, estimula la actividad cerebral para generar nuevas sinapsis y almacenar esa información en nuestra memoria. Cuando algo nos divierte, nos emociona, el cerebro está trabajando a un ritmo más alto que cuando una actividad se nos presenta como monótona, aburrida. Por ello, la variabilidad, especialmente a través de actividades como el propio juego, suponen una mayor eficiencia en cuanto al aprendizaje.

La preocupación de los entrenadores de producir mejoras y controlar que estas se produzcan en los términos que desean, no es posible sin la participación activa y comprometida del sujeto que aprende. Si queremos optimizar a un jugador, a un deportista, éste tiene que estar completamente implicado en lo que está haciendo. En ese sentido, nos va a ser muy difícil que una persona se active completamente en algo que no le llama la atención, que no le supone una actividad agradable. Lejos de eso, a medida que siga repitiendo ejercicios rutinarios, será capaz de desconectarse mientras su cuerpo reproduce los gestos que le han indicado hacer. Si bien, esta repetición pudiera generar algún tipo de aprendizaje o beneficio, nunca estaríamos optimizando al jugador, tanto como cuando inmerso en el juego, trata de dar respuestas a las diferentes situaciones que se le van presentando. La variabilidad, supondría en este caso, un reto motivante para el jugador.

Pongamos un ejemplo de todo esto que decimos. Hagamos a un equipo conducir el balón de un lado de la cancha a otro, cruzándola en línea recta, sin oposición y sin más objetivo que el de practicar la ejecución de una habilidad, «la conducción de la pelota», muy frecuente en nuestro deporte. La creencia era que repetir ese ejercicio supondría una «mejora» de dicha habilidad. El profesor programa el ejercicio en casa y determina cuantas repeticiones o cuanto tiempo durará el ejercicio. Durante su realización, permanece atento a observar posibles «defectos» en la forma o la ejecución de la tarea y va corrigiendo, retroalimentando a los chicos. Probablemente los chavos realizan el ejercicio con afán de acabar con el trámite lo antes posible y si hay suerte, alcanzar a jugar un «partidito» al final de la práctica. Su motivación hacia la tarea no es mucha puesto que es difícil ver en la hipotética mejora a largo plazo, una recompensa suficiente que haga más llevadero, semejante aburrimiento.

En cambio, como alternativa, propondremos un juego donde los chicos tienen que intentar cruzar por un número determinado de puertas señalizadas con boyas, que ha dispuesto en el espacio el profesor. Hay compañeros sin balón que intentarán recuperar alguno para ser ellos quienes realicen la tarea. Si el juego consigue entusiasmar a los alumnos, durante la tarea es probable que se conduzca la misma cantidad de metros o más. Pero además, no lo harán en linea recta y en un entorno totalmente estable sino todo lo contrario. Deberán estar atentos al entorno cambiante de compañeros moviéndose por el espacio buscando una nueva puerta por donde pasar, y deberán huir del compañero sin balón que pretende quitarles el suyo…, por lo que el juego obliga ahora a una conducción con la cabeza en alto oteando el contexto, y una constante adaptación de la fuerza con la que se golpea la pelota para ajustar la distancia a la que se separa con la proximidad de los obstáculos o adversarios. En ningún momento el jugador estará en una situación idéntica sino que cada instante, algo hará que el contexto cambie y por tanto, su respuesta deba ser adaptativa.

A través del juego, la conducción aparece en contextos cambiantes y distintos en cada instante.

Hemos ido a un contenido bastante estandarizado para representar graficamente, los argumentos que habíamos traído con antelación pero esto puede verse con todos los contenidos. Durante los últimos tiempos, hemos dado mucha importancia a la resolución de 2×1 en distintos contextos para que el alumnado vivencie más claramente la fijación. Sin embargo, se cae con demasiada frecuencia en plantear juegos igualmente rutinarios donde tal asimetría se presenta siempre de la misma manera. Debemos procurar con el diseño de nuestras tareas que la variabilidad esté siempre presente y que el entorno sea suficientemente cambiante para que en cada intento, el jugador encuentre tantos elementos semejantes como distintos, que le obliguen a reajustar sus respuestas.

Cerraremos este artículo, volviendo a mencionar una de las respuestas de Paco Seirulo en la conferencia que hemos referenciado más arriba. «En la iniciación nosotros tenemos que plantear continuamente situaciones variadas del juego. Del juego del fútbol. No es que ahora en la fase de iniciación sólo voy a colocar para aprender a pasarnos el balón, una fila frente a otra y nos pasamos la pelota, y luego me pongo a la cola de la fila. Y con esta organización nos creemos que estamos aportando elementos concretos del juego. Estamos haciendo que la maravillosa pluralidad y riqueza motriz que tenemos los humanos, se reduzca a la milésima parte en ese tipo de tareas analíticas. Este tipo de tareas que organizamos los entrenadores para que haya una mayor práctica. Pero no tiene que practicar mucho, tiene que practicar bien. Y practicar bien es que aparezcan los elementos específicos de la interacción: espacio, tiempo y la relación con los próximos». (Paco Seirulo).

JUAN ANTONIO GALLARDO BUENO

REGISTRO EN LA

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